OLIVEBIOME continúa avanzando en el aprovechamiento de subproductos del sector agroalimentario español, enfocado en el bienestar y resiliencia animal.

MASLINA EN EL PROYECTO OLIVEBIOME

El proyecto OLIVEBIOME inició su segunda etapa con avances alentadores para el desarrollo de soluciones biotecnológicas aplicadas a la alimentación animal.

Tras una primera fase de caracterización de los diferentes subproductos agroalimentarios seleccionados para el proyecto, esta segunda fase arranca con el estudio de su capacidad fermentativa a cargo de la Fundación Andaluza de Biotecnología (FABT). Para ello, las materias primas seleccionadas han sido sometidas a un riguroso proceso de esterilización mediante autoclave y a una homogeneización de tamaño de partícula con el fin de garantizar un estado fisicoquímico óptimo para su fermentación.

Los estudios de fermentación se han llevado a cabo sembrando estas materias primas de forma individual, a las que se han añadido dos materias consideradas como controles positivos (Inulina y Fructooligosacáridos) junto con inóculos de dos bacterias ácido-lácticas (BAL) reconocidas tanto en nutrición humana como animal (Lactobacillus ramosas y Lactobacillus casei). Posteriormente, se han empleado otras dos BAL aisladas de la aceituna para la fermentación de estas materias primas, con el objetivo de generar nuevos ingredientes fermentados orientados a contribuir en la mejora de la resiliencia de los animales de granja, objetivo fundamental dentro del marco del proyecto. Todo este trabajo de fermentación ha requerido del estudio de las curvas de crecimiento microbiológico y de las variaciones de pH durante el proceso, mediante el uso de técnicas espectrofotométricas que permiten seguir la evolución de las materias primas a lo largo del tiempo.

Entre las principales conclusiones extraídas de esta fase de los estudios, se ha comprobado que las materias primas con mayor potencial fermentativo son aquellas que provienen de la industria del aceite de oliva y se han establecido además las condiciones óptimas de fermentación para ellas.

Por otro lado, y de forma paralela, se está llevando a cabo la caracterización de los cambios en la composición de estas materias primas tras el proceso fermentativo, con especial énfasis en los tipos de fibra presentes, la cantidad de fibra total, la presencia de azúcares no celulósicos y ácidos urónicos, así como su potencial actividad antioxidante.

Todos estos hallazgos constituyen el punto de partida para evaluar el potencial uso de estos ingredientes agroalimentarios en la alimentación de los animales de granja. Para ello, se realizarán ensayos in vivo en pollos y lechones para estudiar los posibles efectos que estos ingredientes puedan tener sobre el rendimiento productivo de los animales y su microbioma. Se emplearán como ingredientes seleccionados la materia prima procedente de la industria de la oliva, caracterizada por su perfil de fibra altamente atractivo, y su equivalente fermentada con las dos cepas de BAL incluidas en el proyecto. De esta forma, se pretende analizar los posibles beneficios de la fermentación en el bienestar y la resiliencia de los animales, especialmente ante situaciones de estrés que se intensifican con el cambio climático, como el estrés térmico.

Los resultados obtenidos en esta fase final de validación en condiciones productivas se espera que impulsen el desarrollo de ingredientes funcionales innovadores, orientados a mejorar la resiliencia de los animales de granja, promover la sostenibilidad del sector ganadero y fomentar la implementación de estrategias alineadas con la Economía Circular, asegurando al mismo tiempo el bienestar animal.

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