Maslina: biotecnología verde para transformar la salud animal y reducir antibióticos en la ganadería

La biotecnología aplicada al sector agroalimentario está viviendo un momento de auge sin precedentes. Frente a los retos globales de sostenibilidad, bienestar animal y reducción de antibióticos, empresas como Maslina han emergido con propuestas innovadoras que combinan investigación científica, economía circular y compromiso ambiental.

Desde sus centros de producción en La Roda (Sevilla) y Camponaraya (León), Maslina fabrica extractos naturales bioactivos a partir de subproductos del olivar. Con ellos desarrolla soluciones que mejoran la salud intestinal de animales de producción, reducen la dependencia de antibióticos y contribuyen a una ganadería más sostenible.

Una alternativa real al uso de antibióticos

Durante décadas, la ganadería intensiva se apoyó en antibióticos como herramienta preventiva y de crecimiento. Sin embargo, el avance de las resistencias antimicrobianas ha puesto sobre la mesa la necesidad urgente de buscar alternativas. Según la OMS, se trata de una de las mayores amenazas para la salud global en el siglo XXI.

En este escenario, Maslina aporta una respuesta natural y eficaz. A través de la innovación en el aprovechamiento del orujo de oliva, la compañía ha desarrollado líneas de productos bioactivos capaces de proteger la salud intestinal de los animales y reforzar su sistema inmunitario.

Productos con base científica

El portafolio de Maslina incluye dos gamas principales:

  • OEMIX® y OEMIX-AQUA®: elaborados a partir de harina de orujo rica en terpenos, con propiedades bioactivas que favorecen la salud intestinal en avicultura, porcino y acuicultura.
  • PROMIX® y COLIX®: con alto contenido en fenoles, que actúan como antioxidantes y antiinflamatorios naturales, ayudando a reducir el estrés oxidativo en animales sometidos a condiciones de producción intensiva.

Estos productos no solo se presentan como aditivos funcionales en la alimentación animal, sino como estrategias de salud preventiva, alineadas con la tendencia global hacia sistemas productivos más responsables.

Economía circular aplicada a la biotecnología

Uno de los rasgos diferenciales de Maslina es su modelo de economía circular. Los subproductos del olivar, que tradicionalmente suponían un residuo de difícil gestión, se convierten en materia prima de alto valor añadido para la industria ganadera.

Este enfoque no solo aporta soluciones al sector agrícola, sino que también reduce el impacto ambiental de la producción ganadera, cerrando un ciclo en el que la innovación científica se traduce en sostenibilidad real.

Crecimiento internacional y estándares de calidad

Con más de 20 años de experiencia, Maslina ha consolidado acuerdos estratégicos con proveedores y centros de investigación que garantizan la selección rigurosa de materias primas y un proceso productivo bajo los más altos estándares internacionales.

Sus plantas operan con certificaciones como ISO, BRC, IFS y FAMI-QS, lo que refuerza su credibilidad en mercados internacionales. Actualmente, Maslina exporta a más de 15 países en los cinco continentes, con un crecimiento anual cercano al 20%.

La capacidad de producción alcanza las 2.000 toneladas anuales, lo que permite tratar a más de dos millones de animales cada año, consolidando así su papel como socio estratégico para la industria global.

Innovación y futuro de la salud animal

El compromiso de Maslina no se limita a la producción. La compañía participa activamente en proyectos de investigación europeos como Olivebiome, orientados a la búsqueda de alternativas biotecnológicas que impulsen una ganadería sin antibióticos.

Este espíritu innovador convierte a Maslina en un actor clave en la transición hacia sistemas más resilientes, sostenibles y rentables. Su apuesta por la investigación aplicada la sitúa en la intersección entre la ciencia, la industria y el medio ambiente.

Conclusión

Maslina es hoy un referente de la biotecnología verde aplicada a la salud animal. Su capacidad para transformar un residuo agrícola en soluciones que mejoran la productividad y el bienestar animal, al tiempo que reducen la huella ambiental, la coloca en la vanguardia de la innovación agroalimentaria.

En un futuro marcado por la necesidad de reducir antibióticos, cuidar la salud intestinal y garantizar la sostenibilidad, iniciativas como la de Maslina serán cada vez más decisivas para la ganadería y para la seguridad alimentaria global.