Castilla-La Mancha obliga a vacunar contra la enfermedad de Newcastle a las explotaciones avícolas desde octubre
La medida entrará en vigor el 1 de octubre y afectará a las explotaciones de producción y reproducción, mientras que las destinadas exclusivamente al autoconsumo quedan excluidas
Castilla-La Mancha reforzará a partir del próximo 1 de octubre de 2026 las medidas de prevención frente a la enfermedad de Newcastle. La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha establecido la vacunación obligatoria contra esta enfermedad en las explotaciones avícolas de producción y reproducción de la región, una decisión adoptada con carácter preventivo ante la situación epidemiológica registrada en comunidades autónomas limítrofes.
La resolución de la Dirección General de Ordenación Agropecuaria fue publicada el 17 de septiembre en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) y establece las condiciones que deberán cumplir los titulares de las explotaciones afectadas.
La vacunación será obligatoria desde el 1 de octubre
La principal novedad es que, desde el 1 de octubre de 2026, todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción de Castilla-La Mancha deberán contar con la vacunación frente a la enfermedad de Newcastle.
La obligación no se aplicará a las explotaciones destinadas a autoconsumo, que quedan expresamente excluidas de la resolución.
La medida tiene como finalidad incrementar la protección inmunitaria de las aves y reducir el riesgo de entrada y propagación del virus en la comunidad autónoma. La Administración regional considera que la proximidad de focos detectados en territorios limítrofes y los movimientos de aves y productos avícolas justifican el refuerzo de las medidas preventivas.
Una enfermedad vírica de elevada contagiosidad
La enfermedad de Newcastle es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta a las aves. Además, forma parte de las enfermedades de declaración obligatoria y está incluida entre las patologías de especial relevancia dentro de la normativa europea de sanidad animal.
Su importancia para el sector no se limita al ámbito sanitario. Los posibles brotes pueden generar también consecuencias económicas y comerciales para las explotaciones afectadas y para el conjunto de la actividad avícola.
Durante 2026 se han registrado y gestionado diferentes focos en comunidades autónomas próximas a Castilla-La Mancha. Entre ellas se encuentra Castilla y León, donde también se establecieron medidas de vacunación obligatoria, y la Comunidad Valenciana, que ha reforzado la vigilancia y las actuaciones relacionadas con la inmunidad vacunal y la bioseguridad.
Una medida preventiva ante el riesgo de propagación
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha señala que la decisión responde a un criterio preventivo. La existencia de focos en regiones próximas incrementa el riesgo de introducción del virus, especialmente teniendo en cuenta la capacidad de difusión de la enfermedad entre aves domésticas y silvestres.
A ello se suma el movimiento de animales y productos entre distintas comunidades autónomas, circunstancia que, según la resolución, puede favorecer la introducción y propagación de la enfermedad en las explotaciones regionales.
La directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, ha señalado que la actuación ha sido consensuada con el sector y que su objetivo es reforzar la prevención ante la situación epidemiológica existente en territorios próximos.
Los ganaderos deberán acreditar la vacunación
La nueva obligación no se limita a la administración de las vacunas. Los titulares de las explotaciones deberán conservar y tener a disposición de los servicios veterinarios oficiales la documentación que acredite el cumplimiento de la pauta vacunal.
La vacunación tendrá que realizarse siguiendo las indicaciones establecidas por el fabricante para cada una de las vacunas autorizadas. El objetivo es garantizar un nivel de inmunización adecuado y sostenido en las distintas manadas.
La resolución también mantiene las obligaciones relacionadas con la vigilancia sanitaria y la bioseguridad de las explotaciones. Estas medidas continúan siendo elementos esenciales para reducir las posibilidades de entrada y difusión del virus.
Seguimiento permanente de la situación epidemiológica
La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural continuará realizando un seguimiento de la evolución de la enfermedad y de la situación epidemiológica en la región y en los territorios próximos.
La Administración también prevé mantener informados a los profesionales del sector sobre cualquier modificación de las medidas adoptadas o sobre nuevas circunstancias que puedan afectar a las explotaciones avícolas.
Con la entrada en vigor de esta resolución, Castilla-La Mancha incorpora la vacunación obligatoria frente a Newcastle como una medida preventiva para todo el sector avícola de producción y reproducción, con el objetivo de reducir el riesgo de introducción del virus y limitar sus posibles efectos sanitarios y económicos.
La medida comenzará a aplicarse el 1 de octubre de 2026, mientras que las explotaciones destinadas exclusivamente al autoconsumo permanecerán fuera de su ámbito de aplicación.


