Alemania y Polonia frenan la enfermedad de Newcastle mientras España sigue acumulando nuevos focos
La enfermedad de Newcastle comienza a dar señales de contención en Alemania y Polonia, dos de los países europeos que habían registrado un importante número de focos durante los últimos meses. Mientras ambos territorios avanzan hacia la resolución de la situación epidemiológica, España mantiene una evolución mucho más preocupante, con nuevos casos confirmados y decenas de miles de aves sacrificadas.
Los últimos datos disponibles muestran así una evolución desigual de la enfermedad en Europa. Alemania y Polonia llevan semanas sin notificar nuevos focos, mientras España continúa registrando brotes, entre ellos el último confirmado en Arévalo, Ávila, que ha afectado a más de 46.000 pollos de engorde.
La enfermedad de Newcastle es una infección vírica altamente contagiosa que afecta a las aves domésticas y silvestres. En sus formas más virulentas puede provocar una elevada mortalidad y generar importantes consecuencias para las explotaciones avícolas. Por este motivo, su detección obliga a activar medidas de control y vigilancia sanitaria.
Alemania, sin nuevos focos desde junio
Alemania afrontó durante los primeros meses de 2026 una importante oleada de enfermedad de Newcastle, después de que el virus volviera a detectarse en el país tras casi 18 años sin casos registrados.
La situación llegó a afectar a un elevado número de explotaciones. Desde febrero, Alemania ha perdido 38 explotaciones avícolas a causa de la enfermedad, incluyendo diferentes tipos de aves. En junio se notificaron los últimos episodios, con infecciones registradas en diez explotaciones.
Desde entonces, sin embargo, no se han comunicado nuevos casos a la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH). La ausencia de nuevos focos durante las últimas semanas apunta a una evolución favorable y permite hablar de una progresiva contención de la enfermedad en el territorio alemán.
El cambio resulta especialmente significativo teniendo en cuenta la intensidad de los brotes registrados durante la primera mitad del año. En uno de los episodios anteriores, ocho explotaciones de gallinas ponedoras se vieron afectadas, con un total de 326.000 aves implicadas.
Los datos más recientes refuerzan, por tanto, la percepción de que Alemania está dejando atrás la fase más intensa de su brote de Newcastle, aunque la vigilancia continúa siendo esencial para evitar una reaparición.
Polonia avanza hacia la resolución
La evolución también es positiva en Polonia, otro de los países europeos que había sufrido una importante presión de la enfermedad desde 2024.
El primer caso en el país se confirmó en septiembre de 2024 y, desde entonces, se registraron numerosos focos en distintas regiones. La magnitud de los episodios llevó incluso a la WOAH a realizar un seguimiento diferenciado por territorios.
Sin embargo, el panorama ha cambiado durante los últimos meses. El último caso confirmado en Polonia se remonta a junio, sin que posteriormente se hayan comunicado nuevos focos.
El 19 de agosto, la WOAH publicó además los últimos informes correspondientes a las regiones de Śląskie y Podkarpackie, dando por resuelta la situación relacionada con los brotes registrados en esas áreas.
La evolución de Polonia supone un contraste significativo con la situación española: mientras el país centroeuropeo avanza hacia el control del virus, España continúa notificando nuevos casos.
España, el principal foco activo
La situación cambia radicalmente al analizar la evolución de la enfermedad de Newcastle en España. El país lleva enfrentándose a nuevos focos desde diciembre de 2025 y continúa registrando casos durante el verano de 2026.
El último episodio confirmado se localizó en Arévalo, Ávila, y afectó a una explotación con 46.390 pollos de engorde. Según la información comunicada a la WOAH, 959 aves murieron como consecuencia de la enfermedad y las 45.431 restantes fueron sacrificadas como medida de control.
Además, este no es un episodio aislado en la localidad. Se trata del segundo foco registrado en Arévalo durante agosto, después de que otro brote afectara a unos 39.000 pollos el 3 de agosto.
España acumula así más de 30 explotaciones afectadas desde diciembre de 2025, después de haber permanecido libre de la enfermedad desde 2022.
Los datos oficiales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación confirman el nuevo foco de Newcastle en Arévalo, notificado el 21 de agosto de 2026. El organismo mantiene activo además un programa nacional de vigilancia de la enfermedad para 2026.
Un mapa europeo con evoluciones diferentes
La situación actual dibuja un escenario desigual en Europa. Alemania y Polonia parecen avanzar hacia la resolución de sus respectivos episodios, mientras que España continúa registrando nuevos focos y sacrificios de aves.
De hecho, un análisis europeo correspondiente a julio ya señalaba que España concentraba la mayoría de los nuevos brotes registrados durante ese mes: se contabilizaron 23 focos en Europa, de los cuales 19 correspondían a España. Alemania no notificó nuevos casos durante junio y julio.
Esta evolución convierte a España en el principal punto de atención dentro de Europa frente a la enfermedad de Newcastle. La continuidad de los brotes obliga a mantener una vigilancia epidemiológica elevada y a reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones.
Para el sector avícola europeo, la evolución de Alemania y Polonia ofrece una perspectiva positiva. Sin embargo, el escenario español demuestra que la enfermedad de Newcastle continúa siendo una amenaza activa para la producción avícola, especialmente cuando aparecen nuevos focos en explotaciones de gran tamaño.
La diferencia entre países pone de manifiesto la importancia de la detección temprana, la vigilancia sanitaria y las medidas de bioseguridad para contener una enfermedad que puede propagarse rápidamente entre las aves.


